Una dieta saludable es el primer paso para empezar a cuidarse y así lograr los objetivos deseados.
Ésta se basa en una adecuada distribución de nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, lípidos, minerales, vitaminas y agua) y en alimentos variados para un buen funcionamiento del organismo, favoreciendo a la salud y la calidad de vida.
El patrón de referencia a seguir para una alimentación saludable es la dieta mediterránea que promueve el consumo de aceite de oliva (frente a otros tipos de aceite o mantequilla), frutas, verduras, legumbres, pescados, carnes blancas, la pasta el arroz y los frutos secos, reduciendo el consumo de carnes rojas, los dulces y los huevos.
Los beneficios para la salud que supone esta dieta son más significativos cuando se combinan con el ejercicio físico, ofreciendo protección contra enfermedades crónicas como la diabetes o el Alzheimer, ayuda a controlar el peso, tensión arterial, la hipercolesterolemia e incrementa la sensación de bienestar físico, y a retrasar el deterioro cognitivo.
¿Qué potenciar?
- Vitaminas antioxidantes, A, C, E
- Ácidos grasos omega3 y omega 6
- Fibra
- Minerales y antioxidantes. Magnesio, Cobre, Selenio, zinc
¿Qué reducir?
- Grasas “trans”
- Ácidos grasos saturados
- Colesterol
- Sodio-
- Bebidas excitantes
- Alcohol
Objetivos de una alimentación saludable:
- Suficiente: debe cubrir los requerimientos energéticos de nuestro organismo
- Armónica: basa en la combinación de alimentos naturales
- Equilibrada: el aporte de nutrientes guardará las siguientes proporciones: hidratos de carbono 55%, grasas 33%, proteínas 12%.
Consejos para una alimentación saludable:
- sencillez y moderación
- una buena masticación de los alimentos
- utilizar alimentos naturales y frescos en la medida de lo posible
Somos lo que comemos, si nos cuidamos por dentro se nota por fuera,
Tu objetivo es nuestro reto, tenemos todas las herramientas necesarias para que lo consigas, es tu momento: CUIDA-T